
Los resultados de las elecciones subnacionales del 22 de marzo de 2026 en Montero constituyen una señal de alerta sobre el estado de la democracia representativa a nivel local. Lejos de fortalecer la legitimidad institucional, este proceso ha evidenciado una profunda crisis del sistema político, cuyos efectos amenazan con agravarse si no se adoptan correctivos estructurales.