
La segunda vuelta electoral para la Gobernación de Santa Cruz, protagonizada por Otto Ritter y Juan Pablo Velasco, no solo refleja un relevo generacional, sino también la representación de distintos sectores económicos, sociales y culturales del departamento. Sin embargo, más allá de sus diferencias, ambas candidaturas se desarrollan en un contexto marcado por una crisis de representación política, caracterizada por la debilidad institucional de las organizaciones partidarias y la limitada profundidad programática.